Cocrear: para innovar en equipo

Para crear, innovar y ponernos de acuerdo en equipo hay que ser conscientes del funcionamiento de nuestro cerebro y de las peculiaridades del pensamiento productivo.

Nuestro cerebro aprende sin cesar, lo que realmente le cuesta es desaprender, por eso no aceptamos conceptos que están en aparente contradicción con lo que sabemos hoy. Nuestro cerebro, al ir aprendiendo, va generando esquemas mentales con los que es capaz de reconocer situaciones, resolver problemas y adoptar decisiones de manera casi instantánea. Es lo que llamamos pensamiento reproductivo. Esto lo observamos fácilmente en cualquier actividad a la que estemos muy habituados y muy especialmente en nuestro trabajo.

El pensamiento reproductivo es esencial ya que nos permite ser eficientes y eficaces pero nos impide reinventarnos. Esta forma de pensar sirve para refinar los modelos actuales y dificulta la creación de nuevos modelos, condición necesaria para la innovación y el aprendizaje con mayúsculas.

Para crear tenemos que superar el pensamiento reproductivo y colocarnos en el productivo o creativo, aquel que nos proporciona nuevos puntos de vista, nuevas ideas, nuevas variables, nuevas formas de cuestionar los problemas, nuevas soluciones a problemas tradicionales, distintas maneras de considerar lo que nos rodea.

Cocrear  es pasar de mi idea a nuestra idea, poner las capacidades de todos para el reto de cada uno, retar las ideas del otro, buscar distintas soluciones juntos, es escuchar de verdad; es la forma de ser creativos en equipo.

En este tipo de conversación es importante mantener una disciplina de pensamiento distinta a la habitual. En el pensamiento reproductivo se trata de “juzgar” rápidamente la situación en función de la experiencia o esquemas mentales adquiridos en el pasado y decidir en consecuencia.
Cocrear requiere un esquema completamente diferente, se trata de partir el pensamiento en tres fases: pensamiento azul, pensamiento rojo y pensamiento verde.

 

Pensamiento Azul

Lo qué más caracteriza a esta fase de la conversación es que aplazamos el juicio. Se trata de explorar nuevos caminos.Lo aplazamos para permitirnos proponer nuestras ideas, sin juzgar previamente cuál va a ser la reacción de los demás. Y lo aplazamos para dar las máximas oportunidades a las ideas de los otros.
Además de aplazar el juicio es necesario trabajar, producir ideas. Ya decía Picasso: “la inspiración existe pero te tiene que pillar trabajando”.  Con ello queremos decir que lleva esfuerzo, hay que producir el mayor número de ideas posibles. Normalmente las primeras son las ya conocidas y aparecen rápidamente por nuestro sistema reproductivo, más adelante y con esfuerzo, aparecerán ideas más inquietantes, novedosas y retadoras. Por ello la cantidad es importante.

La siguiente regla de oro es comprometerse a desarrollar las ideas, quizás juzguemos la idea como absurda pero al intentar desarrollarla podemos descubrir aspectos inesperados y descubrir que la  “idea absurda” escondía sus tesoros. Hay que ser por tanto posibilista. Como decía Heráclito “espera lo inesperado o no lo encontrarás porque no deja rastro”. Cuando se llega a la solución, puede tener sentido en si misma con independencia del camino seguido.

Ante la idea del otro se trata de hablar de “porqué si”, las ventajas que puede proporcionar esa idea y de “cómo si”, sobre formas de hacer realidad esa idea. Si no hacemos esto será muy fácil que las nuevas ideas queden descartadas antes de darles posibilidad alguna, especialmente las innovadoras, ya que por definición son ideas que retan los esquemas mentales obtenidos en el pasado.

Cuando una persona habla de “porqué si” y otra de “porqué no” sobre una misma idea solemos pensar que estamos manteniendo una sola conversación, cuando estamos manteniendo dos.

Hay que ser conciente que en pensamiento azul el hecho de apoyar una idea no quiere decir que se acepte, simplemente estamos explorando estamos dando posibilidades a la nueva idea. Esta forma de pensar permite a todos los miembros del equipo colaborar con mayúsculas ¿No es colaborar empeñarnos en hacer viable la idea de otro?
Esta forma de actuar nos permitirá disponer de muchas ideas factible, lo cual nos hace más libres, ya que somos más libres cuando tenemos muchos caminos sobre los que elegir y tendemos a pensar que somos libres cuando elegimos lo que ya teníamos en la cabeza.
Una vez exploradas todas las ideas es posible que realicemos combinaciones para generar un abanico de ideas deseables.

Rescatamos a los náufragos. Puede darse el caso que algún miembro del equipo no se sienta bien con alguno de los caminos explorados. En este caso hay que hablar de cómo nos sentimos y ayudar entre todos a disipar aquellos aspectos que suponen una barrera emocional para la persona. En esto de naufragar hay casos para todos los gustos: puede ser que la persona esté comprometida con otra solución con personas que no están en el debate, puede ser que no se vea haciendo lo que está encima de la mesa, puede ser que vea cuestionado su rol y un largo etc.

 

Pensamiento Rojo

 Llega el momento de elegir, ahora disponemos de alternativas, debemos de sopesarlas o seleccionar varias. La tentación es arrancar nuestro sistema reproductivo y juzgar rápidamente cual es nuestra mejor opción o elegir las opciones válidas.

Es conveniente dar un paso más y pensar en los posibles criterios, su razón de ser y las restricciones que suponen. Al pensar así podemos ver nuevas facetas que modifiquen nuestros juicios más arraigados, permitiéndonos adoptar alternativas más lejanas a nuestra realidad mental.
Hecho esto estaremos en disposición de elegir.

 

Pensamiento Verde

Se trata de hacer realidad las elecciones realizadas.
Para ello, lejos de realizar un plan de acción detallado, determinaremos los primeros pasos a seguir. Se trata de una conversación para coordinar acciones.

Los planes de acción al uso están pensados para reproducir de forma eficiente procesos rutinarios. Cuando creamos nos adentramos en mundos que no conocemos y que necesitamos explorar. Normalmente nos resultará imposible conocer de antemano todo el camino. Cuando avancemos aprenderemos cosas que nos darán luz y desde el aprendizaje seremos capaces de determinar los siguientes pasos.

Si pretendemos conocer todo el camino acabaremos por descartar las ideas más creativas, más innovadoras. En esta fase no podemos ser turistas, nos constituimos en viajeros, aquel que descubre al recorrer el camino.

 

 

Agregue su comentario

Su Nombre:
Asunto:
Comentario:

Nube de tags